miércoles, 16 de abril de 2008

DISCO X DISCO CHARLY

Vida (Sui Generis, 1972) - ***1/2
Indudablemente, un conjunto de canciones para tararear y tocar con la guitarrita, tan parejo como los primeros discos de los Beatles. La genialidad pop de Charly se percibe a la perfección en estas 11 canciones folk.
No creo que las letras digan demasiado y la realidad es que no escucho este disco muchas veces, pero las estructuras melódicas quedan siempre en la memoria. Cada vez que hay un fogón surge alguna canción de este disco.
Aquí Charly todavía es precisión simplista y no complejidad. Algo blando, más todavía por la voz light de Nito Mestre. Descarto dos temas en su totalidad: “Toma dos blues” (cuadrado y sin inventiva) y “Posludio” (aburrido). El resto (9 canciones) es aprovechable, sin demasiados compromisos.

Confesiones de invierno (Sui Generis, 1973) - ***1/2
Especie de actualización del disco anterior. Está en el mismo nivel de efectividad pop (misma cantidad de canciones aprovechables). Sigue Nito con la voz naif y la guitarrita básica.
Las letras son un poquito mejores. Aparece la rebeldía contra la sociedad de los años 70 en “Aprendizaje”, aparece el sujeto colectivo portador de acción en “Bienvenidos al tren”, aparece la familia disfuncional en “Mr. Jones”, aparece la reflexión política explícita en “Tribulaciones, lamentos y ocaso de un tonto rey imaginario”.
Tampoco creo que sea un gran, gran disco. Pero es un buen paquete de canciones para cantar acompañado.

Pequeñas anécdotas sobre las instituciones (Sui Generis, 1974) - ****
El primer volantazo en la carrera de Charly. Las letras naif cantadas por Nito y Charly con la guitarra acústica desaparecen y surge por primera vez toda la metáfora política que caracterizaría a la obra de García en el decenio 75-85.
La Argentina vivía épocas negras. La organización Triple A comenzaba a gestar la violencia de derecha que culminaría en la siniestra dictadura militar de 1976. Charly reflejó en este disco el comienzo de ese proceso de represión.
El tema de “Instituciones” dice “no preguntés más/ siempre el mismo terror”, o “Las increíbles aventuras del señor tijeras” que narra las peripecias de un censor de películas que “cuida la moral”. Es interesante también observar “Música de fondo para cualquier fiesta animada”, una de las mejores canciones de toda la carrera de Charly, con una letra verdaderamente marxista (“la bandeja/ se la llevó la sirvienta”).
El estilo musical también es complejo: hay efectos de teclado, guitarras eléctricas, baterías duras. Pero todo va mano a mano con las letras: da una sensación de angustia, a contramano de la música de fogón del bucólico primer disco. De cualquiera manera, la calidad melódica de los temas llega a grandes alturas con “Pequeñas delicias de la vida conyugal” y “El tuerto y los ciegos”.

La máquina de hacer pájaros (La Máquina de Hacer Pájaros, 1975) - ****
Charly felizmente despojado de Nito Mestre. Este disco es una definición de rock progresivo. Muchos detractores de Charly salvan este disco. Es porque no aparecen las voces secundarias que suelen ser acusadas de empalagos pop (Mestre en Sui Generis, David Lebón en Serú Girán).
Las letras no son políticas. Pero tampoco superficiales. De cualquier manera, lo que se destaca son los giros melódicos de los temas, muy complejos, y a la vez, entradores. Las mejores: “Rock and Roll” y “Por probar el vino y el agua salada”.

Películas (La Máquina de Hacer Pájaros, 1976) - ****
Creo que este disco está más o menos en el mismo promedio que el anterior. Pero con más picos para arriba (y más para abajo). Es decir: es menos parejo. Las canciones buenas son muy buenas (“Marilyn, la cenicienta y las mujeres”, “Ruta perdedora”, como dos ejemplos).
El estilo es menos ruidoso. Charly aplica simplicidad a las canciones, sin que eso se transforme en pop. Hay excepciones: “Hipercandombé”, una especie de tango electrónico muy innovador. Pero en general es Charly demuestra con melodía, piano, batería y una voz en forma espectacular.

Serú girán (Serú Girán, 1977) - ***1/2
Aparece David Lebón, voz pop que algunos odian pero que a mí me suele caer bien. Este primer LP de Serú Girán fue rechazado por la crítica en el momento de su estreno pero es indudable que cuenta con al menos 3 buenas canciones que justifican su escucha (“El mendigo en el andén”, “Autos, jets, aviones, barcos” y “Voy a mil”, todas cantadas por Lebón).
La participación de Charly es deficiente (sin ser mala) en “Separata” y “Serú Girán”, y está aprobada en la sobrevalorada “Eiti Leda” (no creo que sea la obra maestra que muchos admiran, aunque no es un mal tema).
Pero en general, hay que reconocer que las letras no son gran cosa. Un gran paso atrás en la carrera de Charly. En cuanto a la presencia de Lebón: está bien en las 3 canciones antes nombradas, pero la arruina con la horrible “Seminare”, paradojicamente la canción más famosa del álbum.

Grasa de las capitales (Serú Girán, 1978) - ****
Una de las tapas más famosas del rock argentino (simula una portada de la revista Gente, con los cuatro integrantes del grupo interpretando personajes graciosos) presenta el LP más prestigioso del grupo. Yo no creo que se trate del mejor disco de Serú, pero se trata de un buena obra.
Las razones de la valoración que tiene entre los críticos son: 1) la llamativa tapa, 2) la canción del título, 3) la presencia de “Viernes 3AM”, una composición de Charly que narra un suicidio y que suele señalarse como su pieza maestra.
Coincido en que “Viernes 3AM” es la gran canción que dicen, no creo que sea la mejor, pero se trata de un pico en su carrera. En cuanto al resto del disco, gusto de “Grasa…” y “Frecuencia modulada”. Un poco menos de “Los sobrevivientes”, “Noche de perros” y de “San Francisco y el lobo” de Lebón (que me parece demasiado pop).

Bicicleta (Serú Girán, 1980) - ****1/2
Este sí es el mejor disco de Serú Girán. Los encuentra inspirados a ambos líderes. La perfección pop de Lebón se hace irresistible en “Cuánto tiempo más llevará” y “Tema de Nayla”. Charly retoma la reflexión política en “Canción de Alicia en el país” y “Encuentro con el diablo”.
Sin embargo, en el caso de Charly yo me quedo con “Desarma y sangra”, un tema apoyado por el piano, que es bellísimo (con una parte instrumental en el medio que está entre lo mejor que ha hecho el artista). También es muy buena “A los jóvenes de ayer” (tanto letra como música).
“Mientras miro las nuevas olas” nunca me cerró del todo y “Encuentro con el diablo”, musicalmente hablando, siempre me pareció aborrecible. Pero bueno, en resumen, se trata de la mejor obra del grupo. El mejor resumen posible de sus actitudes: el Lebón pop, el Charly melódico y político (recordar que “Canción de Alicia en el país” es contemporánea a la peor dictadura que vivió el país, con artistas desapareciendo y fuerte censura, lo que obligó a Charly a afilar su capacidad metafórica para eludir los cortes).

Peperina (Serú Girán, 1981) - ****
Ultimo disco de estudio de Serú. El tema del título es odioso y hay varios que pasan desapercibidos (“José Mercado”, los instrumentales “Cara de velocidad”, “20 trajes verdes” y “Lo que dice la lluvia”). Pero me gustan “Llorando en el espejo” (letra autodestructiva de Charly), “Parado en el medio de la vida” (pop de Lebón que bordea lo cursi), “Esperando nacer” (pop de Lebón again) y “Salir de la melancolía” (Charly muy bien).
El tema “Cinema verité” es melodicamente excelente (tal vez el más bello que haya compuesto García) pero desgraciadamente la letra es una soberana estupidez. Charly viendo a los ricos y diciendo “tiene sólo una cosa en mente/ sólo una chica tonta más bajo el sol”. Nunca concordé con ese aire de superioridad que se da García en esa letra. Además, creo que esas reflexiones no son compatibles con la música melancólica.

Yendo de la cama al living (Charly García, 1982) - ****1/2
Primer disco solista de Charly, que se vende junto al instrumental Pubis angelical. Aquí se retrata la época inmediata a la Guerra de Malvinas con la dictadura en descomposición.
Charly pega en “Superhéroes” (“No pasa nada, nadie pasa/ sólo una banda militar/ desafinando el tiempo y el compás”). Pero es en “No bombardeen Buenos Aires” donde sus reflexiones de Charly alcalzan el mayor vuelo: la ironía humorística potencia la crítica hacia la clase media de la capital argentina y su hipocrecía en el momento de la guerra.
El disco incluye al menos 2 hits natos: “Yo no quiero volverme tan loco” (junto a León Gieco) e “Inconsciente colectivo” (una de los canciones más famosas del artista). Ambos temas son de muy buen nivel melódico. Pueden sumarse a este cuadro de honor musical "Vos también estabas verde" y “Peluca telefónica”, esta última cantada con Pedro Aznar y Luis Alberto Spinetta.

Clics modernos (Charly García, 1983) - ****1/2
Repudiado en el momento de su estreno, tal vez por la presencia de baterías electrónicas, hoy Clics modernos es considerado el mejor disco de toda la carrera de Charly. Coincido.
Yendo de la cama al living estaba bien, pero el estilo musical no era tan diferente al anterior. Este LP sí es bien diferente. En especial “Nos siguen pegando abajo” y “No me dejan salir” (dos canciones excelentes), que hasta pueden bailarse.
Es cierto también que no se trata de un disco parejo: al lado de obras maestras, se encuentran algunos temas menores (“Nuevos trapos”, “Bancate ese defecto”, “Plateado sobre plateado”), que tampoco son malos, pero que evitan que el disco obtenga la calificación máxima.
La crítica política de Charly también aparece aquí. “Los dinosaurios” se convirtiría en una perla en el repertorio del artista y en una de las canciones contra-dictadura más famosas de la historia argentina.

Piano Bar (Charly García, 1984)****1/2
Charly vuelve al clasicismo en este LP, que es considerado como la síntesis perfecta de su estilo musical (a la manera de Sticky Fingers en la obra de los Rolling Stones). Es decir: cuando alguien piensa en Charly se le aparece esta época. Es el Charly por default.
El disco abre con “Demoliendo hoteles”, una canción con música inmejorable pero con una letra algo criticable (es el comienzo del Charly-rompo-todo-y-no-me-importa-porque-soy-un-genio, es decir: el comienzo del fin).
Los dos mejores temas son “Promesas sobre el bidet” y “Tuve tu amor”, el cierre definitivo del Charly crítico de la dictadura (nunca volvería a hacerlo en su obra), una canción sobre los exiliados, sobre los alienados, sobre las víctimas mentales de los años de plomo. Tal vez la mejor letra de toda la carrera del artista.
De la misma manera que el disco anterior, Piano Bar tiene picos muy fuertes, pero es un disco desparejo. “No te animás a despegar”, “Rap del exilio”, “Cerca de la revolución” y “Total interferencia”, sin ser malas, están muy por debajo de las obras maestras.

Tango (Charly García & Pedro Aznar, 1986)**1/2
EP a dúo con Pedro Aznar, bastante flojo para mi gusto. Hay 6 canciones: 2 compuestas a dúo, 2 de García y 2 de Aznar. Me parecen aceptables “Angeles y predicadores” (dúo) y “Culpable eternamente” (Aznar), pero ninguna me lleva a repetir la escucha del disco.
Las dos de Charly se volvieron muy famosas: son “Hablando a tu corazón” y “Pasajera en trance”. Ninguna de las dos me parece gran cosa. Hasta me molestan un poco.
En síntesis: no se trata de un disco aprovechable. Es cierto que son pocas canciones, pero no hay nada destacable en serio. Un mal paso después de un gran momento en la carrera de Charly.

Parte de la religión (Charly García, 1987) - ***
Odio como está grabado este disco (voz de Charly, instrumentos, producción). Hay que admitir que casi todas las canciones son famosas, pero varias no me entuasiasman demasiado (“Buscando un símbolo de paz”, “Necesito tu amor”, “Parte de la religión”).
Este LP incluye una versión de “Rezo por vos”, inferior a la grabada por Spinetta. Me gusta el humor de “Rap de las hormigas” (sobre el desconcierto de Charly cuando se va de vacaciones) y el puente de “No voy en tren” (exactamente cuando dice “yo soy de la cruz del sur”).
Lo mejor son 3 canciones: “Ella adivinó”, “La ruta del tentempié” y “Adela en el carrusel”. De cualquier manera, convengamos que se trata de un disco muy flojo en comparación a la trilogía solista inicial.

Cómo conseguir chicas (Charly García, 1989) - ***
A diferencia del LP anterior en el que odiaba la voz de Charly, aquí me encanta. Es un registro finito que demuestra que el cantante se encontraba en su mejor momento vocal. Las excelentes canciones “Zocacola” y “A punto de caer”, que no son obras maestras, están sostenidas principalmente por la voz del artista.
De cualquier manera, el nivel general del disco es modesto: hay varios temas horribles, con “Fanky” a la cabeza. Flojeras como “Ella es bailarina” y “No toquen”. Estaba claro que Charly ya comenzaba a despedirse de su época de oro.
Las letras hablan principalmente de mujeres. Son muy atendibles. Salvan un disco menor, que tiene muchas menos pretensiones que la obra anterior, pero que no se puede ignorar al considerar la discografía de Charly García.

Filosofía barata y zapatos de goma (Charly García, 1990) - ***
Disco más o menos en el mismo nivel que los dos anteriores. No tiene grandes canciones, pero tampoco se lo puede acusar de obra mala. Los temas más salvables son “Reloj de plastilina”, “Gato de metal” y “Siempre puedes olvidar”.
El fragmento más famoso del disco es “De mí” y en mi opinión es una versión empeorada de “Inconsciente colectivo”. “Sólo un poquito no más”, en cambio, si bien es muy parecida al tema de la película Top Gun, termina atrapando.
Charly incluye aquí “Me siento mucho mejor” (que es un cover) y su versión del Himno Nacional Argentino. En mi opinión, ninguno de los dos llega a buen puerto.

Tango 4 (Charly García & Pedro Aznar, 1991) - **1/2
A diferencia del primer Tango de 1986, aquí la dupla no se tomó en serio la cosa. Hay mucho humor en la letra de “Cucamonga Dance” (con Pedro Aznar haciendo personajes) o en “Rompan todo”, cantada por Sandro. No está mal esto pero le quita redondez al disco, es más un lindo chiste que un conjunto de grandes canciones.
“Tu amor”, compuesta a dúo, está bien pero no alcanza para levantar el disco. Lo mismo puede decirse de “Mientes” de Aznar, un buen tema que no llega a ser el pico que necesita el disco para justificarse.
El resto es, o bien intrascendente, o bien descartable.

Serú 92 (Serú Girán, 1992) - **
Hipercriticado (con absoluta razón) en el momento del estreno. El reencuentro de Serú Girán es bochornoso: se nota tanto que fue hecho por el dinero que el resultado es insostenible.
David Lebón aporta “Mundo agradable”, un tema digno del peor Lerner. No se puede escuchar sin avergonzarse del estribillo entrador. Completamente empalagoso. “Ese tren” no es mala y “Nos veremos otra vez”, una balada con su sello característico, es la mejor canción del disco.
Charly está completamente trabajando a media pila. “No puedo dejar”, “Hundiendo el Titanic” y “Transformación” son de lo peor que compuso el artista (los estribillos dan asco, en especial el de “Hundiendo…”).
En el caso de Aznar, la cosa es igualmente patética: “Dejame entrar” y “Si me das tu amor” son flojísimas.
En síntesis: un disco hecho por obligación. Charly lo hizo rápido, Lebón quiso salvarse e hizo todo tipo de concesiones (cayendo en el papelón) y Aznar intentó acompañar dejando en evidencia sus obvias limitaciones en comparación a los otros dos artistas. Un disco verdaderamente malo.

La hija de la lágrima (Charly García, 1993) - **1/2
Obra conceptual, estilo opera rock, con muchos pasajes instrumentales que principalmente crean climas. En las letras: comienzo del Charly melancólico y víctima de la sociedad, etapa que continuaría con el siguiente disco Say No More.
“Chipi chipi” y “Víctima” están bien sin llegar a ser grandes canciones. “La sal no sala” (con Juanse) puede también llegar a aprobar. El tema es que también se incluyen algunas canciones francamente impresentables como “Fax U” (de lo peor de la carrera del artista junto a “El aguante”, “Me tire por vos” y “No importa”).
Los conectores instrumentales son bastante malos, hacen extrañar las grandes melodías de Pubis angelical y vuelven al disco largo y aburrido.

Say No More (Charly García, 1996) - **1/2
Desde este disco comienza el Charly que todos odian. La voz es más ronca y pierde efectividad. La música se basa en el estilo “Say No More” (también llamado "maravillización") que consiste en "tonalidades que parecen irreconciliables entre sí, baterías que se chocan, tracks de voces simultáneas con letras distintas" (explicación del periodista Sergio Marchi, Rolling Stone, marzo de 1998). Este estilo si bien tiene buenas intenciones de innovación (la mayoría de los rockeros por esta época creyó que poniendo algunas maquinitas tecno ya había vanguardia) termina por quitarle belleza a canciones que, grabadas de otra manera, no serían malas.
Un ejemplo de esto es “Canciones de jirafas”. La versión incluída en Charly & Charly, despojada de esa parva de instrumentos que hacen ruido, es mucho mejor. “Cuchillos” también cae en ese problema. “Say No More”, el tema del título, es otro ejemplo.
Las letras de todo el LP siguen el estilo del Charly-víctima del disco anterior. No son malas pero ya son previsibles y están muy alejadas de la genialidad de los años 80.
Say No More es un disco lleno de canciones menores (algunas dan vergüenza ajena como “Alguien en el mundo piensa en mí” o “Necesito un gol”), que tiene algunos buenos temas mal grabados. En fin: una lástima. Un intento de vanguardia que termina por perjudicar al artista.

El Aguante (Charly García, 1998) - ***
Con este disco comienza la obsesión de Charly por incluír un número considerable de covers en sus LPs. En este disco alcanzan la sideral cifra de 5 (la mitad del número total de canciones).
El tema del título es malísimo y parece una broma. Eso hizo que la mayoría de las personas pensaran que Charly con este disco tocó fondo. Pero el resto del LP no es tan malo. “Kill my Mother”, “Pedro trabaja en el cine”, “No estaría mal” y “Tu alma en el sur” no están nada mal. Entiéndase: esto está lejos del mejor Charly, pero tampoco es descartable.
El estilo es más musical que el de Say No More. La voz está un poquito mejor. Las letras muestran un poco más de autoconfianza (“El aguante”, “No estaría mal”) y se alejan del Charly torturado de los dos discos anteriores.

Sinfonías para adolescentes (Sui Generis, 2000) - **1/2
Siempre me cayó bien este disco reencuentro de Sui Generis. La edición original se editó en una caja que simulaba un antiguo LP de vinilo. Es decir: una invitación a la nostalgia. Charly hace covers de temas que hablan de juventud, de inocencia. La mayoría de los covers están muy bien.
El problema está con los temas propios. Si uno se pone a pensar, los buenos temas propios no suman más que 2. El resto es vomitivo (“Noveno B”, “Me tiré por vos”, como ejemplos).
El balance es negativo. Sinfonías para adolescentes no agrega mucho a la obra de García. Eso sí: es más digno que el horrible Serú 92.

Influencia (Charly García, 2002) - **1/2
Con este disco volvió el apoyo a Charly de revistas como Rolling Stone. El disco no es malo, pero hay que reconocer que el artista con las letras se pasa al otro extremo. Ahora canta sobre el vicio que es él en la sociedad argentina, o sobre su influencia (recuerdo que en un video clip del LP llegaba a decir “tiro de las cuerdas”). Difícil tomarlo en serio.
La estructura musical de las canciones es aceptable en “Mi nena”, en “Tu vicio” (aunque tal vez recuerde demasiado a “Mercy, Mercy” de Don Convay) y en “Demasiado ego (uno a uno)” (tema ya incluído en “El Aguante”, aunque aquí en mejor versión). Lo mejor del disco es el cover de “Influenza” de Todd Rundgren.
No me cae bien que Charly haya incluído muchas versiones de algunos temas (hay versión acústica y remix de “I’m Not in Love”, versión gospel de “Tu vicio”, versión en inglés de “Influencia”): creo que no agregan demasiado.

Rock and Roll Yo (Charly García, 2004) - ***
Buen disco de Charly. Musicalmente la suite inicial es muy atractiva: “Dileando con un alma”, “Rehén”, “Asesiname” y “Linda bailarina” se unen melódicamente como sólo un genio musical podría hacerlo.
Las cuatro son buenas canciones, en especial “Rehén”. Eso ya justifica el disco. En el resto del disco “VSD”, compuesta junto a Joaquín Sabina, se destaca (sin estar a la altura de la suite inicial). “Rock and Roll Yo”, la canción, aprueba con lo mínimo. “Crétino” y “Wonder” (cover de un tema de Stevie) son malas.
En el terreno de las letras la cosa no mejora mucho. Sigue el Charly agrandado de Influencia. No hay grandes pasajes en este disco.


AGREGADO EL 8 DE SEPTIEMBRE DE 2011
Kill Gil (2010) – **1/2
            Finalmente salió de manera oficial en 2010 el disco maldito de Charly García. La historia es conocida por todos pero vale la pena recordarla: García en 2007 tenía ya listo el master del LP pero ocurrió un problemita antes de la edición. Alguien (no vamos a especular con quién pudo haber sido) filtró el disco a Internet. Entonces, todo el mundo lo bajó gratis por sitios como Taringa! o programas como Emule.
Después de ese episodio, Charly tuvo los problemas de salud de público conocimiento así que nadie se ocupó de Kill Gil.  Recién en 2010 lo lanzaron en CD, con el agregado de un DVD con dibujos propios del artista.
Cabe destacar que el LP “oficial” no es exactamente igual que el disco “trucho” de 2007. Sacaron una canción que se llamaba “Un corazón para colgar” (“Heart To Hang Onto”, compuesta por el ex Who Pete Townshend), algo que no se entiende ya que la versión de Charly era el mejor momento de aquel Kill Gil pirata de 2006. También sacaron “Play With Fire” (Rolling Stones) cantada por el productor Andrew Oldham.
Pero vamos a analizar el nuevo disco, el de 2010. Empieza pésimo con “No importa”, una especie de “God” de Lennon en el que Charly emprende contra practicamente todo. Sin duda es una muestra de la confusión artística en que el artista vivía en 2007, el momento en el que estuvo más limado que nunca.
“Corazón de hormigón”, que canta Palito Ortega (con esta colaboración comenzaría una muy estrecha amistad) es una canción que Charly compuso a los 9 años. Es completamente infantil y se nota, es obvio, que Charly a esa edad todavía no era un genio. Habrá tocado el piano de chico, pero en la composición distaba mucho de ser un superdotado.
Pero Kill Gil 2010 no es pésimo. Tiene algunos buenos temas: “King Kong”, “Pastillas”, “Los fantasmas”. Obviamente están a años luz del Charly de los años de oro (período 74-84) y también del Charly de los años de plata (72-73 y 85-91). Pero, bueno, no son el desastre que podrían haber sido.
De cualquier manera, los dos mejores momentos de este álbum son dos refritos. El disco, al igual que todos los últimos de Charly, está lleno de ellos. Por eso, el mérito es siempre limitado. Los temas son “Transformación” y “Telepáticamente”. El primero había sido editado anteriormente en Sí, detrás de las paredes, el disco en vivo de 2001 que inmortalizaba la reunión de Sui Generis. Y el segundo, había sido publicado en el disco Serú 92 y estaba cantado a dúo por Charly y David Lebón. Las versiones aquí incluídas son superiores a las originales. No es el caso de “Happy and Real”, un pesadísimo tema lento con piano que Charly ya había incluído en Tango 4 e Influencia. Esta versión no agrega nada a las anteriores y yo realmente pienso que la repite por cábala.