miércoles, 16 de abril de 2008

SOBRE EL CHARLY MÚSICO: Rockero "argentino"

SOBRE EL CHARLY MÚSICO
Rockero “argentino”

Charly muchas veces representó el afán del rock argentino por estar a la moda internacional. A finales de los 70 se fascinó con los discos de Joni Mitchell y junto a Pedro Aznar emuló el sonido del bajista Jaco Pastorius. No fue el único intento de parecer “moderno”: en los años 80 utilizó las máquinas de ritmos, que hasta entonces eran muy poco conocidas en Argentina.
Pero esa obsesión por estar al día en la tendencia internacional tiene su obvio lado oscuro. Casi nunca Charly intentó "parecer argentino". Su relación con el tango y el folclore es mínima ("A los jóvenes de ayer", "Hipercandombe", no mucho más). No hay casi intentos de fusión en su música. Alguna vez habría que hacer un estudio sociológico acerca de por qué los argentinos señalan como artista más prestigioso del rock nacional a alguien que practicamente ignora los géneros característicos del país (¿el rock y su público serán parte de la Argentina que muere por ser europea?, lo dejo para la polémica, sólo les digo: presten atención a la mezcla que hacen en Brasil las estrellas contemporáneas a García).
Lo que más gusta musicalmente de las canciones de Charly no son tanto sus estilos (nadie va a decir que “fue un creador de formas”), sino más bien su melodía y su fuerza. En “Demoliendo hoteles” es tremendo como se pasa de las estrofas al estribillo (los cambios de nota que culminan en la voz que canta “hoy paso el tiempo”). Y luego también es irresistible la aparición de la fuerza, el coro gritando el título del tema. Muy potente.
Los argentinos siempre nos preguntamos: ¿si Charly hubiese sido norteamericano estaría en el mismo nivel que un Neil Young, que un Lou Reed? Muy probablemente. Pero nació en Argentina y dio al público local la posibilidad de escuchar, en boca de un prodigioso constructor de melodías tan talentoso como los anteriormente nombrados, la oscura realidad de nuestros días. Ni más ni menos. O mejor dicho: ni menos ni más.