sábado, 24 de mayo de 2008

LOS AUTÉNTICOS DECADENTES


PERFIL DE LA BANDA
La música que escuchan todos

Habitantes de la noche pachanguera, Los Auténticos Decadentes (liderados por Jorge Serrano y “Cucho” Parisi) se han convertido en la banda exitosa más constante de la Argentina. Desde 1989 están poniendo en las radios al menos tres temas por disco, las hinchadas de fútbol corean cada domingo sus melodías, los jóvenes agitan guirnaldas con sus canciones en los carnavales cariocas, los programas de televisión los llaman todos los años. Esto es a lo que se le suele llamar un conjunto de popularidad consolidada.
El estilo del grupo siempre fue muy variado: murga, ska, cumbia, música disco, bolero. Eso hizo que en un comienzo el ambiente del rock (crítica incluída) les haya dado la espalda y los haya relegado a las fiestas de egresados. Pero a lo largo de los 90 hubo una especie de reivindicación de la banda, en especial de la labor del compositor Serrano (saludado como hábil artesano pop y “reciclador de la baja cultura argentina”, nótense las comillas por favor). Recuerdo cuando la revista La García en 1999 le otorgó cinco estrellas al disco Hoy trasnoche, poniéndolo, ya no al nivel del resto del rock nacional sino sobre la mayoría de éste. Acompañando, el público rock comenzó a asistir a los recitales de la banda, legitimando la pertenencia de este grupo ecléctico a ese género tan cerrado como es el rock en la Argentina.
Sinceramente, mi opinión es que los Decadentes no deben estar un peldaño más abajo por utilizar ritmos populares (que el rock suele considerar inferiores), por eso discrepo con la opinión de la mayor parte de la crítica de la primera mitad de los 90. Pero tampoco creo que la simple utilización del bolero y la cumbia aseguren calidad artística. Yo estoy convencido de que, aún en sus mejores trabajos, Serrano no puede alcanzar la melancolía melódica de un Gustavo Cordera en De la Cabeza, otro artista que, al mando de Bersuit Vergarabat, también utiliza los “bajos ritmos” en el rock.
Hay que decirlo con todas las letras: La gran mayoría de los hits de los Decadentes son descartables. Utilizan ritmos masivos pero no les agregan giros melódicos interesantes. Recurren muchas veces a una frase vistosa o al relato cómplice de una situación cotidiana para hacerse famosos (de la misma manera que la publicidad). Así es como en cada uno de los LPs no hay más que dos o tres temas aprovechables. No se trata de una buena banda, indudablemente.
Otro problema del grupo es la previsibilidad. Ya se sabe que Cucho es el de los temas fiesteros y Serrano es el de la balada sentimental. Y no hay mucho más que eso entre esos (falsos) opuestos. De hecho, sorprende la no evolución de la banda a lo largo de los años. Prácticamente no hubo grandes cambios desde 1989. No se exhibe ningún signo de madurez, ni siquiera de alternancia (tal vez por esa fórmula mágica que dice “lo que funciona no se toca”).
Otro tema es el de las letras: Una buena parte cae en el machismo (“Entregá el marrón”, por ejemplo). Eso es cierto. Pero también es cierto de que de todas las canciones de amor escritas por la banda, no se puede rescatar una sola línea aprovechable. No se percibe conexión entre la interpelación al corazón y el sentimiento en sí. Es como si las palabras románticas perdieran toda profundidad al hablar de amor y sólo sirvieran para ser repetidas, por el sólo hecho de que suenan lindo en la radio.
En conclusión: Para elaborar este especial debí escuchar todos los discos de los Decadentes. La verdad es que me cansaron bastante. Me sacaron un par de sonrisas, pero básicamente me hicieron doler la cabeza (y odiar la música por momentos). Pero después, por suerte, ponía otra banda y todo se arreglaba. Me reencontraba con las bellas melodías cantables, con la caricia de una línea de texto poética, con la potencia de un estribillo complejo. Por suerte el rock nacional es mucho más que este grupo. Mayoría de discos descartables, diez temas aprovechables, ninguna obra maestra. Otra banda popular del montón.